Gustavo Guerrero: la imagen de Ecuador es la que cada uno de nosotros hacemos día a día.

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¿Cuáles fueron las decisiones que tomaron para reinventarse y tener éxito en medio de la pandemia?


En el inicio de pandemia fueron meses muy difíciles para las micro y las pequeñas empresas, en nuestro caso, afortunadamente, Alimentarte tiene un sistema de calidad basados en principios de la ISO  9001, que nos audita la certificación Mucho Mejor Ecuador y por ello tomamos decisiones basadas en la gestión de indicadores, negociamos con nuestros proveedores de materiales y servicios con el objetivo de que sea un ganar-ganar para ambas partes, porque las ventas estaban caídas, habían muchos conflictos, sobre todo de distribución, habían limitantes, entonces se hicieron algunos ajustes y algunos cambios en las actividades para redirigir los esfuerzos y los recursos en aquellas que si nos permitían llegar a los consumidores o los clientes. Es así que también aperturamos canales de pago, plataformas digitales para facilitar el acceso de Lupwi a todos los hogares.

Coméntenos en un breve resumen en qué radica el éxito de su empresa.


Primero, que todas las personas que realizamos las actividades para Alimentarte amamos lo que hacemos, y eso se refleja en la calidad del producto y en la satisfacción de nuestros consumidores, porque saben que es una bebida rica, natural y, sobre todo, nutritiva, libre de conservantes y libre de químicos. También que trabajamos con responsabilidad en relación a nuestros productores, que son comunidades indígenas agremiadas bajo un esquema del triple impacto, ya que nosotros tenemos la certificación B, y a través del pago justo, sin intermediarios, manejando siempre los mejores estándares para que los proveedores tengan en el mejor trato, que también es, de hecho, validado por la certificación de Mucho Mejor Ecuador

Durante los días posteriores no nos quedamos quietos, aprovechamos esto para hacer los preparativos y el lanzamiento de nuestra nueva imagen, que es la marca Lupwi, que ustedes ya la encuentran en el mercado en las principales cadenas. 


¿Cómo sus acciones lograron salvaguardar la salud y bienestar de sus colaboradores?


Nosotros con nuestros colaboradores trabajamos un 100% en la comunicación virtual para reducir la exposición al virus, la producción se planificó con varios días de antelación para desinfectar las líneas, se mantenían medidas de bioseguridad y distanciamiento durante el proceso y nunca se reportó un caso de contagio. 


En cuanto a nuestros colaboradores directos, nuestro stakeholder es con servicios externos, la mayoría de ellos también se adaptaron a medios digitales y con ellos también nosotros nos cuidamos. Ninguna de las empresas con las que trabajamos presentaron casos de covid.


¿Cómo el apoyo de Corporación Mucho Mejor ecuador contribuyó para que su empresa pueda lograr su éxito sostenido?


Mucho Mejor Ecuador fue un pilar super interesante porque mantuvimos comunicaciones constantes, la oficina de Quito siempre nos realizó contactos, estuvimos con actividades, se realizó la auditoría anual y se hizo todo el seguimiento de la gestión a nuestros indicadores y participamos en eventos y campañas que organizó Mucho Mejor Ecuador, algunas ofertas que realizamos por nuestra parte y también comunicamos y nos dieron apertura a todos los canales de comunicación que tiene Mucho Mejor Ecuador. Esto gracias a que se trabajó oportunamente en las alternativas de colaboración virtual y con bioseguridad. 


¿Qué mensaje compartiría con empresarios o emprendedores?


Nosotros también estuvimos con días difíciles, nosotros también estuvimos apunto de poner todo en stand by, pero cuando algo finaliza también hay una oportunidad de algo nuevo que puede empezar. Se aprende mucho de estos procesos y el tiempo hace que se aprecien mejor. Existe el dicho de que de los tropiezos se aprende también, entonces siempre estamos viviendo un ensayo de la vida, mañana será otro día de hecho, un nuevo ensayo, puede crearse una nueva oportunidad con algo similar, en algo distinto o tal vez integrarse a una cadena productiva más grande al inicio o al final.

Siempre hay que mantener los principios éticos, algo que yo siempre le digo a las personas que conozco, la imagen de Ecuador es la que cada uno de nosotros, los 17 millones, hacemos día a día, si hacemos las cosas bien, vendrán días mejores, para todos.


La economía colaborativa también, en toda la cadena de valor, es la clave. 


¿Cómo se originó la empresa y cómo surgió la ida?


Esta fue una idea que inició en 2013 con mi esposa Pilar. Los dos estudiamos una maestría, nos fuimos con una beca del Estado a estudiar desarrollo e innovación de alimentos. Allá presentamos un proyecto que resultó ganador del segundo puesto en Ecotrophelia, que es un concurso de innovación alimenticia en Europa, pero era a base de almendra, entonces nosotros tuvimos que regresar al Ecuador, porque dijimos que teníamos que volver a Ecuador para devolver todo lo que ellos nos han invertido, porque esa es parte de la responsabilidad como principio ético. Entonces si habíamos estudiado tanto y tuvimos éxito en este producto, decidimos hacerlo aquí a nivel nacional, entonces buscamos alternativas, vimos algunos granos y leguminosas y, de pronto, nos dimos cuenta que al Chocho, o Lupino Andino, nadie le paraba bola, de hecho, no hay industrialización del lupino, mientras que de otros ya ha habido snacks, bebidas, platos de dulce o de sal, entonces el chocho siempre fue menospreciado. Entonces pensamos que este es el producto espectacular porque tiene 50% de proteína, saquemos de este. Entonces así nosotros vimos oportunidades en el mercado de gente que no puede consumir lácteos, sea por la parte ética, por sus creencias, por buscar alternativas saludables, porque no quieran maltratar a los animalitos o por tener una dieta a base de plantas, entonces de ahí con María del Pilar hicimos esta propuesta. Sacamos un producto que es nutritivo, apto para personas que no pueden consumir azúcar, que también es apto para intolerantes a la lactosa y, justamente, buenísimo para niños que buscan proteínas, vitaminas, calcio y hierro.


Lupwi reunió todos esos beneficios para hacer un producto que sea amable y que tenga una vida útil más extendida, porque normalmente una bebida puede tener un tiempo útil de dos o tres meses, en fresco a los 15 días ya no es apta para el consumo porque se degrada la proteína, mientras que nuestra bebida dura 12 meses en refrigeración y sin conservantes, y eso lo logramos gracias al desarrollo de un producto de alguien que ha querido contribuir al país desarrollando la tecnología y así es como logramos, después de 50 ensayos, estabilizar y generar un producto rico, saludable y nutritivo.