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En la Sierra andina de Ecuador, LUPWI ha encontrado la materia prima de sus productos: el lupino andino. Pero también encontró una manera justa y provechosa de trabajar con las comunidades agrícolas. Así que hoy queremos contarte más sobre cómo funciona la asociación de agricultores que dan vida al lupino andino en Cotopaxi, Ecuador.


Esta asociación surgió en 2008 frente a la necesidad de acceder a un medio de comercialización justo en donde no sean parte de estafas o de precios bajos a causa de competencia desleal. Su principal fuente de ingresos es la agricultura y el 90% de ellos son productores de chocho (lupino andino). Cuentan con 265 socios/familias.

Antes de que haya nacido la asociación, cada agricultor vendía su producto a intermediarios, quienes imponían sus precios y especulaba con las ventas.

En la actualidad, cada agricultor que forma parte de la asociación vende sus productos a un precio estable durante todo el año, sin necesidad de buscar intermediarios.

Además de garantizar un precio justo, la asociación también significa tecnificación de sus procesos. De este modo, en 2010 se construyó la planta procesadora de lupino andino a cargo de la asociación. Esta planta fue un aporte de la Fundación Maquita. En la planta se realiza el proceso de desamargado del lupino andino, lo cual permite que puedan comercializar chocho con sal, sin sal y chulpi-chocho.


El trabajo con LUPWI inició hace 5 años, nos comenta Olga, representante de la comunidad, ha sido una gran experiencia ya que ambas partes han aprendido mucho del otro. No solo se trata de contar con un precio justo, LUPWI también garantiza el pago anticipado en las compras de lupino andino lo cual ayuda a la liquidez de la asociación. LUPWI ha aportado con capacitaciones que han servido para mejorar el producto que comercializan. Asimismo, nos ha encantado compartir en agasajos navideños y encuentros de entrega de donaciones con las comunidades andinas en donde podemos hacer tangible nuestro principio de impartir felicidad de dentro hacia afuera. Sus sonrisas son nuestra mayor recompensa. 


Por el lado de LUPWI, estamos muy agradecidos de conocer de primera mano y aportar al rescate de la cultura andina, sus conocimientos ancestrales y su valioso amor por la naturaleza.